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IRONMAN BARCELONA

October 10, 2018

A veces, es difícil empezar a escribir un sueño, hasta que te das cuenta que se ha hecho realidad…

 

LA PREVIA:

 

Sábado 6 de Octubre, Matadepera, dirección Calella con mi hermano Albert, que ya veréis que me acompañará durante todo el viaje.

Después de una semana de trabajo y de mucho comer, debido a la dieta de carga encabezada por @noshture , decidimos emprender el camino a Calella a las 12 del mediodía, íbamos directos al Brifing ( lugar donde nos explican a todos los participantes los detalles y normativas de la competición).

Así pues, recogida de dorsal, visita al circuito de carrera a pie y a las tiendas del evento Ironman, donde Albert me regala una camiseta del evento que ponía mi nombre, a lo que yo le digo: “ Tío es muy de pringado tener una camiseta así sin ni siquiera ser finisher” a lo que el me responde: “Tu has venido a participar, el trabajo ya esta hecho, te la mereces”.

 

A medida que iba avanzando el día iba subiendo la presión, tenia ganas, muchas ganas que llegara el día Ironman y estaba a tan sólo unas pocas horas. A todo esto, no me separé ni un momento de mi bidón con isotónica de @artsportfood que @noshture me había pautado.

 

A media tarde, realizo el chek-in de la bici y todo listo, ya sólo quedaba preparar toda la alimentación durante la carrera y descansar. Mientras preparaba toda la alimentación mi hermano, ya serio, me pregunta: “ Tío, tu crees que vas acabar?”. A lo que yo le respondo: “Mira el entreno esta echo, que era lo mas duro, al final el Ironman es sólo un día de todos los que llevo entrenando y la clave de llegar a meta será la alimentación, no puedo olvidarme de comer ni un sólo momento, sino estoy fuera”.

 

 

Una vez preparada la alimentación, nos dirigimos a la zona Ironman a dar una vuelta mientras esperábamos que llegaran refuerzos, el resto de la familia, mis padres y Esther, mi pareja, pues ellos son la mayor motivación que uno puede tener. 

 

Ya toda al familia al completo nos sentamos a tomar un café, a lo que sin esperarlo, por sorpresa aparece él, aparece Pablo, un compañero de viaje con el cual estuve viviendo en Canarias y que sin duda alguna, es de las cosas más grandes que me ha dado la Universidad.

Así pues, MOTIVACIÓN total, estaba todo listo, ya sólo quedaba “la última cena” jajaja, sí, sólo pensaba en comer un montón para levantarme a tope el día siguiente…

 

 

LLEGÓ EL DÍA:

 

Domingo 7 de octubre, son las 05:49 y ya no puedo dormir más, nervios, inquietud, no lo sé, lo único que pienso es: “ ha llegado el día, así que disfruta de cada detalle”.

 

Me levanto y me ducho, pese a que tenga que pasar horas sudando siempre me gusta estar unos minutillos bajo la ducha y pensar en todo lo que me espera.

Después del desayuno, y os preguntaréis, ¿Que desayuno el día del Ironman? Pues lo mismo de SIEMPRE, no hay que cambiar, preparo el bidón de bebida Isotónica y listos para ir a la zona de transición. Una vez allí, monto cuidadosamente en mi bicicleta cada gel, cada pastilla de sales y cada barrita, que como ya he comentado en el día previo, será la clave de llegar a meta.

 

Todo listo, momento vaselina por todo el cuerpo, me calzo el neopreno @zone3spain de @3koa, unos mordiscos a un plátano, pastilla de sales y últimos besos y abrazos a la familia antes de salir, ahhh y el selfie que no falte!!!!

Me dirijo hacia el agua, y me entro unos metros, siempre entro “modo bañera” no me gusta nadar antes de salir, sólo coger la temperatura del agua.

 

Ahora ya sí, esto arranca, me sitúo en la salida de 1h 20 minutos en el agua y espero a que llegue ese pitido que llevaba meses esperando y, entonces, me pongo de cuclillas y pienso en todo lo que había tenido que hacer para llegar hasta ahí, me levanto, miro a mi alrededor y me doy cuenta de que el único rival que tenía, era yo mismo… PIIIIIII!!!

 

EMPIEZA MI IRONMAN

Primeras brazadas y cuesta bastante entrar en el agua, pues el día no acompañaba, hacia escasos minutos que había dejado de llover y el mar presentaba cierto oleaje, digamos que el agua calmada lo que se dice calmada no estaba, sin embargo, empiezo a encontrar buenas sensaciones y empiezo a pasar a triatletas y alguna medusa que otra que podía ver a escasos metros. La natación se me pasa realmente volando, salgo del agua y miro el crono, 1 hora 9 minutos, muy contento y motivado sigo con la transición hacia la bici.

 

 

BICICLETA:

 

Llego a la zona de transición, me tomo un gel y otra pastilla de sales, pues a partir de entonces me voy a ir tomando una pastilla de sales cada hora, me pongo el casco, calcetines y manguitos y a por la bicicleta! Empezaba la aventura de los 180km.

La familia gritando y animando mientras empiezo el sector bicicleta, carretera bastante mojada y varios charcos en el camino me hacen tomar precaución, hacia tan solo dos semanas de la última caída en bicicleta por la lluvia y hoy no era el día de tocar suelo, era día de disfrutar! Avanzaban los kilómetros y yo seguía bajo el plan previsto, mantenerme a mi ritmo e ir comiendo, por unos momentos me siento como en un restaurante, no paro de comer encima de la bicicleta.

En este sector, me pasan cantidad de triatletas, pero intento tener la cabeza bien fría y no contagiarme a ritmos más altos, quería bajar de la bicicleta teniendo piernas para encarar lo que sería el maratón final.

A 20km de completar el sector bicicleta paro a mear, ya no aguantaba y quería seguir disfrutando de esos últimos kilómetros sin presión, nunca mejor dicho jejeje.

 

Entonces pongo un pie en el suelo y la rodilla izquierda me hace algo extraño, pues llevaba meses con molestias en la cintilla que me impedían correr con normalidad. Pese a ello me subo a la bicicleta y miro de terminar el sector bicicleta sin pensar en lo que vendría después…

 

Me bajo de la bicicleta y no pienso en nada más que no sea calzarme la bambas y salir a correr, pues había que probar, pasara lo que pasara, era día de arriesgar un poco. Así pues me tomo otro gel, realizo un par de estiramientos y empieza la carrera a pie.

 

Primeros kilómetros, más rápido de lo previsto, pero claro la familia animando como si nada más quedara “el maratón” y, para colmo, Arnau Caballero y Marc Gallardo dos amigos del equipo KATOA, cada vez que pasaba por delante me montaban una fiesta, mil gracias por todos los ánimos, sois muy grandes!

Una vez iniciados los primeros 5 kilómetros, intento estabilizar mi ritmo y empiezo a pasar a gente, mucha gente, empieza la cruda realidad del Ironman, triatletas caminando, rampas , vómitos y llantos… Intento centrarme en mi carrera, me encuentro bien de energía, un poco fatigado de piernas, pero bien, era normal. Iban pasando los kilómetros y sólo pensaba en “no pares, da igual el ritmo, pero no pares” y en “hoy te tienes que ir a dormir IRONMAN”. Estas fueron las 2 frases que me acompañaron durante esos 42 kilómetros 200 metros de carrera a pie. Mientras tanto, yo seguía mi protocolo de geles, plátanos y sales que me habían planificado @noshture. Y como no… kilómetro 18, me echo la mano al bolsillo y me quedo sin sales, había perdido las 2 últimas tomas que me quedaban y estaba a 7 kilómetros de ver a la familia para que me pudieran suministrar las cápsulas, sabia que sin ellas iba a ser mucho mas duro llegar a meta. Paso por el kilometro 25 y grito a mi familia las sales, necesito 2 cápsulas!!! Así pues, me tomo la primera nada mas recibirla y les pido la otra… y aquí viene el show, Esther me da la pastilla me la guardo unos metros hasta llegar al avituallamiento para tomármela con un poco de agua y PAAAM! Pastilla al suelo, no paro para no cortar el ritmo y le grito a a Esther: “ Las Sales, se me ha caído la pastilla, necesito unaaaa!!!”. Ya sin esperanzas, yo me alejaba y me quedaba sin la última de las cápsulas, que bien sabía que me haría falta, y entonces, ahí a lo lejos escucho: “XAAAAVIIIII, XAVIIIIII, la pastillaaaa!”. Era Esther por suerte me había conseguido la última pastilla de sales para finalizar la prueba!

 

 

Una vez ahí, me quedan los 10 últimos kilómetros, el último gel en el kilómetro 35 y el último medio plátano, el Ironman estaba ahí, sólo quería disfrutar de cada paso, de cada metro recorrido que me acercaba a mi sueño.

En ese momento es cuando se te pasa por la cabeza, todo lo entrenado, toda la gente que ha estado ahí en cada momento y sobretodo en la familia que estuvo ahí desde el minuto 0 del Ironman y aguantaron el día de lluvia para verme disfrutar tan sólo ese momento, ese mágico momento, esos últimos 200 metros…

Entro en la alfombra roja y no me lo puedo creer, al final de todo el arco de meta y la familia gritando, los veo, los señalo, ellos eran mi Ironamn y entonces, ahora sí, cruzo la línea, beso el suelo y se escucha: “ XAVI CARMONA YOU ARE AN IRONMAN”.

 

Llegados a día de hoy, solo puedo decir que sigo soñando, quizás han sido y serán una de las 11 horas 33 minutos favoritas de mi vida y todo ello se lo debo a la familia por estar ahí durante al camino y durante el largo día de la prueba bajo la lluvia y en gran parte a @noshture. Sin duda alguna, la alimentación ha sido la hoja de ruta a seguir para culminar esta larga temporada, hemos conseguido cosas increíbles que jamás hubiera imaginado.

 

Algún día con el permiso de Noshture contaré todos los secretos de la alimentación pre, durante y post Ironman.

 

 

 

 

 

 

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