Nutrición para los deportes de invierno


Los deportes de invierno como el esquí o el snowboard, entre otros, se caracterizan por las condiciones climatológicas y ambientales en que se practican: frío y altitud. La nutrición y sobretodo la hidratación son especiales en este tipo de deportes. ¿Quieres saber cómo hidratarte y comer adecuadamente cuando esquías o haces alpinismo en invierno?

La ropa aislante y el esfuerzo físico propio del ejercicio generan una pérdida de agua que, si no se repone adecuadamente, incrementa el riesgo de deshidratación y la aparición de la fatiga, además de reducir el rendimiento. Una buena hidratación incluso es protectora ante algunos problemas en la montaña, como por ejemplo, el mal de altura.

Aunque las temperaturas se perciban muy bajas y no notemos la sudoración como en primavera o verano, la pérdida de agua se da igualmente y, además, como hemos dicho, se ve incrementada por la ropa aislante. En ambientes fríos perdemos más agua en la respiración y, el sudor se evapora más rápido cuando el aire es seco y frío y tenemos menos sensación de sed. Así que, no hay que esperar a tener la sensación de sed para ingerir líquidos.

Es conveniente hidratarse antes de comenzar el ejercicio para prevenir la deshidratación y los cambios en el balance de electrolitos (sales minerales). Además de beber agua desde que te levantas, es interesante poder incluir alguna bebida hipotónica como agua de coco o un zumo de frutas natural.

También es adecuado el consumo de bebidas con electrolitos durante y después del ejercicio para suplir los las pérdidas de minerales dadas durante el esfuerzo. Con el frío, puede que te apetezca una infusión o un caldo de verduras bien caliente, que también son buena opción. Hay que recordar que la leche también es una bebida hidratante y por su contenido en proteína ayuda a recuperar la masa muscular después del ejercicio, por lo que puede ser una buena opción tomar leche con cacao después de una jornada de esquí. Otras opciones pueden ser: un batido de frutas y leche o yogur para que, a la vez que te rehidrates te recuperes del esfuerzo físico.

Y, ¿para comer?

El requerimiento energético se ve aumentado por el frío y los carbohidratos son la gasolina esencial para la práctica de este tipo de deportes. Asegúrate un buen aporte de estos en el desayuno con: pan, muesli, tostadas, frutas, membrillo,... y llévate algún snack saludable para evitar la tentación de las chocolatinas de la cafetería. Te dejamos ideas de snacks saludables, fáciles de llevar y que no se te estropearán con el frío:

- dátiles, pasas, higos secos o orejones.

- barrita energética casera con: avena, almendras troceadas, dátiles machacados y un poco de miel o sirope de ágave.

- pico de membrillo con pan tostado.

- frutas deshidratadas con chocolate negro.

Además, los frutos secos son muy energéticos y prácticos de llevar, así que no olvides llevar un puñado de almendras, avellanas, nueces, pistachos o anacardos (todos crudos o tostados, sin freír ni salar) para tu jornada de esquí.

¡A disfrutas de los deportes de invierno!


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